Por Juan Álvarez Rubio. Departamento de Ciencias de la Computación, FCFM, Universidad de Chile.

“Más falso que amigo de Facebook” consignaba la frase de una brigada muralista en alusión a un candidato de las últimas elecciones. Después de un tiempo como usuario de Facebook (FB) recordé esta frase y le encuentro mucho sentido.
Todo comenzó hace casi un año durante un almuerzo con mis hijos veinteañeros. Preguntando por sus quehaceres, uno de ellos me propuso que me inscribiera en FB y así me podría enterar de todas sus “movidas”. Debuté como usuario, cambiando la paternidad por la amistad, aspiración que muchos padres tienen y que quizás no han logrado por no conocer esta tecnología.
Mi primera sorpresa fue descubrir que mis hijos tenían varios cientos de amigos, cosa que yo, con tres décadas más de edad, apenas alcanzo a contar con los dedos de una mano. Pero FB tiene su estrategia para conseguir “un millón de amigos”. Al ingresar los datos estudiantiles, FB busca y propone como “amigos” a compañeros de Escuela, Liceo y Universidad. Y así fue como FB me convenció que tenía muchos más “amigos” de los que pensaba, incluso a más de uno con el que me agarré a combos por el amor de una compañera o por una patada en las canillas al calor de una pichanga. En fin, el hecho es que en menos de un año he acumulado “amigos” sin moverme del escritorio ni gastar un cinco en comestibles ni bebestibles.
Y claro, tengo “amigos y amigas” de todo tipo: exhibicionistas, voyeristas, copuchentos, “autistas”, peatones, cicleteros, deportistas, proselitistas, gobiernistas, opositores, sibaritas, etc. En consonancia con los tiempos de los reality de la TV, soy testigo involuntario de su vida, pasiones, éxitos y fracasos. Me pregunto, si ellos están concientes de la información que me “confían”. De hecho, he sido testigo del reencuentro, reconquista, re-emparejamiento, re-separación y reconciliación de algunos ex compañeros. Sorprende comprobar que la tecnología ha modernizado el copuchenteo detrás de la cortina que realizaban las viejujas de mi “condominio” (pobla).
Varios de mis “amigos” no resisten la tentación de responder la pregunta de FB: ¿Qué estás pensando? Así, en mi muro aparecen diariamente “reflexiones” del estilo: “´tas que hace calor”, “odio el FB”, “a sufrir al Transatánico”, “me siento como el minero 34”, “¡córtenla con los treinta y tres!”, etc. En realidad más parecen twitteos, pero no son precisamente muy seductores para reclutar “seguidores” (ni conservar “amigos”). De hecho, hay pocas verdaderas reflexiones, entre las que recuerdo una muy reciente: “¿Es Chile un país de leopardos?”. Y para que les cuento los comentarios de las fotos y los juegos en que “invierten” su tiempo mis “amigos”. El muro se convierte así en el panóptico donde puedo observar lo que hacen, piensan y comentan mis “amigos”, algunos de los cuales son adictos y “viven” conectados tratando de contagiar su FB-dependencia.
Y claro, sucede que a veces uno se cansa y quiere “pelear” con un “amigo”, es decir, terminar con la amistad. Y surgen los remordimientos de conciencia. ¿Cómo hago para que mi “amigo” no se ofenda, y ojalá no se dé cuenta? Pero la paciencia tiene un límite y me atreví a hacerlo en un par de casos sin consecuencias visibles hasta ahora. Afortunadamente, existe una opción en que no se necesita acordar mutuamente la “enemistad”. Me acordé que en la infancia uno dejaba de jugar o saludar a un “amigo” y el tiempo ponía las cosas en su lugar.
Y para que les cuento del misterioso significado de “dar un toque”. Si bien los “toques” pasan casi inadvertidos, sí estoy seguro de que no corresponden ni a la acepción alcohólica, ni telefónica, ni de otro tipo que otrora entendíamos los viejos. Por otra parte, me incomoda contactarme con una “amiga” o “amigo” que actualmente “tiene una relación”. Siempre me quedo con la sensación de estar interrumpiendo o molestando. A la inversa, el chat me interrumpe y molesta y me obliga a “conversar” con mis “amigos” o a ignorarlos irrespetuosamente. Prefiero la libertad del email, la sincronía de una charla telefónica o la calidez un encuentro personal.
El punto es que FB está diseñado y orientado principalmente para compartir fotos entre jóvenes (originalmente universitarios) y de una determinada idiosincrasia, como se muestra en la película “Red Social”. El conjunto de facilidades ofrecidas fomenta determinados comportamientos y hay muchos “amigos” viejos, y también viejos “amigos”, que las utilizan para mostrarse virtualmente como jóvenes desinhibidos, aunque en la vida real son bastante más recatados.
FB refleja que los “gringos” usan el término amigo con menos matices que nosotros. En Chile, una cosa es ser amigo, pero otra cosa muy distinta es ser: conocido, contacto, pinche, andante, polola, novia, pareja, esposa, bruja, suegra, amante, amigote, “hermano”, cumpa, familiar, tío, primo segundo, pariente, compañero, ex compañero, camarada, socio, cuñado, tocayo, etc. En otras palabras, propongo que “chilenicemos” el FB y lo adaptemos a nuestra idiosincrasia. No faltará el colega - “amigo” que, acorde con los tiempos, emprenda el proyecto de la “vía chilena a las redes sociales”.
En fin, al calor de mis vacaciones mi pretensión no ha sido plantear una reflexión sociológica, sino compartir mi experiencia como un usuario “cincuentón” y pudoroso. FB me ha entretenido y ha sido útil especialmente ahora que “estoy pa’ la Historia” y he recuperado y compartido emocionantes fotos y contactado valiosísimas personas en los diversos temas que sí me interesan.
Al momento de terminar de escribir esta columna perdí un “amigo”: cansado ya de tanto reality, decidió cerrar su cuenta en FB y volvió a ser simplemente mi hijo, en “vivo y en directo”. En compensación alcancé por fin mi “amigo” número 70 y me acerco vertiginosamente a los miles de un colega cercano, a los decenas de miles de un ministro lejano, y a los centenares de miles de un solitario entrenador argentino.
El blog Bits, Ciencia y Sociedad de la sección de Tecnología de Terra es un espacio donde académicos del Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Chile hablarán de la Tecnología y su impacto político y social en nuestro país.
EL señor Alvarez se tiene ganado mi respeto por su trayectoria docente y profesional.
No pongo nota a sus comentarios acerca de la amistad y me parece muy interesante su idea de chilenizar las redes sociales con todos los sabrosos matices que representan los nombres de los vinculos que formamos con las personas que nos rodean
Leí el artículo con sus comentarios y me llamó mucho la atención los dos primeros comentarios, que tardaron menos de un día en postearse. Tal parece que les ofendió de algún modo y sintieron la necesidad urgente de devolver el golpe rápidamente sin invertir tiempo en leer todo el artículo y asumir una postura ‘grave’ del autor.
Para mi el artículo es bastante entretenido, respetuoso y fácil de leer. Es agradable conocer las experiencias de personas que son del área informática y a la vez son del segmento etario adulto con hijos que ya pasaron la adolescencia.
Es cierto que el ritmo de vida con el correr del tiempo se va acelerando. Desde los juegos en máquinas (computadores, play stations, wii, etc.) hasta el ambiente laboral sentimos que debemos reaccionar rápido, dejando de lado consideraciones de respeto y de calidad en lo que hacemos o decimos.
Por esto, yo siento la necesidad de pedir un poco de calma, paciencia y dosificar la vehemencia al comentar.
Saludos a todos
En mi opinión Juan (jalvarez como le decimos sus ex-alumnos) sólo quiso exponer su punto de vista respecto de esta red ya tan conocida y utilizada por los jóvenes y también nosotros los “jóvenes adultos”. Es cierto que muchas de estas opiniones son compartidas por muchos, pero no todos tienen la tarea o la condescendencia de hacerlo público en un medio como Terra (si antes el papel daba para mucho, ahora lo digital es casi infinito…). Cualquiera puede escribir en “internet”, pero no todos pueden escribir en Terra, ese privilegio lo tienen sólo algunos. Por otro lado veo que Juan simplemente está reflexionando -divagando si quieres- respecto a un tema en particular. Algo conocí a este maestro (tuve el privilegio de ser su alumnno, luego su ayudante, luego profesor ayudante, y con mi sentimentalismo le dediqué un pequeño párrafo al comienzo de mi humilde tésis de Ingeniero). Por último opino que jalvarez no es grave (todo lo contrario creo), y por otro lado creo que tildar de grave a otra persona, ya te hace una persona grave :).
Creo que el autor sólo quería exponer la variante etimológica de “amistad” dada por la sociedad, basada en una red “social”.
Por mi parte, creo que la capacidad social de las personas en Facebook se reduce notablemente. Es cosa de imaginar en los juegos “sociales” que están disponibles en la página; donde para obtener más cosas tienes que tener un grado de interacción con cierta persona.
Lamentablemente ese grado de interacción, no es más que para obtener algún objeto o similar. No hay trabajo cooperativo, no hay organización no hay manejo de recursos. No hay sociabilidad a través de esto.
Saludos.
PD: Contráteme!
lamentablemente no lo lei todo, solo los dos primeros parrafos y solo esto me hace concluir que se le esta dando mucha importancia a algo que es mas simple de lo que se ve, no se que edad tendran muchos de los que tal vez postearan aqui, pero para ser referente a eso, tengo 17 años, y les dire que a pesar de que yo tengo facebook y muchos “amigos” a mi edad si hago diferencia a lo que son solo “personas agregadas” y amigos, ya que aqui se esta diciendo que el solo hecho de agregar a alguien ya es un “amigo” y no es tan asi como dicen… si no que es algo de que muchas personas solo agregan a gente para tener contacto o tan solo porque es el amigo del amigo del amigo, y hasta porque muchos juegos y aplicaciones de dicha pagina requieren de agregar mas gente, pero les dire para que no tengan una mala imagen de toda la juventud y adolecentes que actualmente tienen facebook… muchos como yo si sabemos identificar amigos y alguien como yo los cuento con los dedos, las epocas cambian las relaciones tambien pero el “como” de contar a los amigos aun sigue siendo con las manos, pero esto no me hace negar que muchos actualmente que se nota que su madures es menor dicen que todos los que agregan a facebook son sus verdaderos “amigos”, siendo que mas de alguno, entre si, se hayan peleado hasta sangrar o que sean el amante, o el “cornudo” que estuvo con su “polola”.
Asi que les dire para que les quede claro… facebook no es la realidad es solo agregar a las personas que uno quiere agregar sin que sean conocidos o amigos… ya que tan solo es una pagina de red social… y no la realidad.
PD: Disculpen si llego a tener faltas ortograficas o faltas en la redaccion, espero que sea comprensible esto y que estoy intentando lograr el mayor entendimiento respecto a lo que quiero expresar