Tecnología

dic
20

El oscuro negocio de la educación superior

Posteado a las 20 de Diciembre de 2012 - 9:29 21 comentarios
Envía tu comentario
X

* Campos obligatorios

  1. Digita los número de la imagen y haz clic en el botón Enviar

  2. AVISO: Los comentarios son responsabilidad de sus autores y no representan la opinión de Terra. Está prohibido incluir comentarios que violen la ley, la moral, las buenas costumbres y derechos de terceros. Terra podrá retirar, sin previo aviso, comentarios que no respeten los criterios impuestos en este aviso o que estén fuera del tema de la noticia comentada.

Por José Miguel Piquer, director científico de Inria Chile, profesor del Departamento de Ciencias de la Computación, U. de Chile.

Con el escándalo de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), no me queda más que volver a un tema sobre el que ya he escrito antes: estamos metidos en un lío de proporciones.  Debo confesar que, cuando leí las denuncias de corrupción hace algunos años, nunca las creí. Siempre pensé que la CNA era de mala calidad y no hacía muy bien su trabajo, pero nunca llegué a aceptar que se compraban acreditaciones. Particularmente porque todavía más de la mitad de las universidades privadas no se han acreditado. Y cuando se trata de carreras, esto es aún peor.

Tal vez la lección más importante, al descubrir la corrupción existente, es que la acreditación tiene un alto valor económico, lo que sólo se explica porque muchas universidades buscan ilegalmente lucrar, y demuestra que la demanda estudiantil de “fin al lucro”’, al final, era un excelente slogan. Por otro lado, todo esto nunca hubiese pasado sin el movimiento estudiantil del 2011. Ese movimiento derrotado y fracasado, ha sido capaz, el 2012, de botar a alcaldes inamovibles, meter rectores a la cárcel, demostrar corrupción al más alto nivel, y sacar un par de ministros. Nada mal.

Este lucro, en particular, es muy dañino y atenta directamente contra la calidad. Una buena cantidad de los alumnos de universidades privadas (yo estimo que como un 50%) están siendo estafados hoy: ellos nunca debieron entrar a una carrera universitaria y les están vendiendo una ilusión. ¿Cómo llegamos a este grado de descomposición del sistema? La verdad, el sistema de educación superior sufrió de un completo abandono desde el retorno a la democracia. Durante la dictadura, al menos hubo un objetivo claro: destruir a la Universidad de Chile. Luego, todo el esfuerzo de educación se puso en la básica y la media, nunca más se pensó en la importancia que tenía para Chile su sistema universitario. Recuerdo haber levantado el tema en algunas reuniones con el Gobierno y la respuesta siempre fue que los universitarios eran unos privilegiados, que no valía la pena preocuparse por ellos.

Después de 30 años, vemos hoy el resultado de este error. Desgraciadamente, es muy difícil arreglar esto. Tenemos una masa enorme de estudiantes que no debieran estar en el sistema, y ya no podemos decirles que se olviden de sus sueños, que paguen una deuda inútil y que en realidad su institución nunca mereció llamarse “universidad”’. Lo peor: es un excelente negocio aceptar estudiantes de bajos recursos, con puntajes ínfimos y venderles en cuotas la ilusión de ser profesionales. En un sistema no regulado, estos estafadores no hacen más que reproducirse.

No veo más solución, en el mediano plazo, que buscar un camino que les permita obtener un título técnico, y tal vez transformar esas universidades de mentira en institutos técnicos. Mejor sincerar la realidad, aunque duela, en vez de seguir engañándonos. En Chile, no hay sesenta universidades. Con suerte, hay treinta. Y no, la Universidad de Chile no debiera recibir a esos estudiantes. Ellos fueron estafados, no hay como cumplir con lo que les vendieron. Mientras antes aceptemos esta horrible realidad, mejor será el futuro del país.

Comentarios

21 comentarios Comentario
Visualizando 1-5 de 21
  1. Pablo Posteado: 7 de Enero de 2013 a las 18:57

    Disculpen mi ignorancia.
    Con respecto a las acreditaciones, no sería conveniente que la acreditación fuera con un organismo internacional reconocido ?
    Así se podría separar la paja del heno y en un corto plazo se podría saber qué universidades pueden seguir y cuales hay que cerrar, y así terminar el negocio de vender ilusiones.
    Con lo de la CNA, lo que ha dicho el rector Victor Perez sobre un “ranking” que sacó el ministerio de educación y sobre esto lo que ha revelado Patricio Basso ante el congreso, creo que la nueva CNA va a tomar un tiempo para que sea tomada en serio.
    Como les he enseñado a mis hijos, la confianza es como una torre de naipes, cuesta mucho construirla y no cuesta nada destruirla.

  2. Andrés Farías Posteado: 22 de Diciembre de 2012 a las 21:47

    La ironía en este caso es que los estafadores que crearon el sistema se formaron en las universidades tradicionales a las que se alude.
    Como dice el dicho: no hay peor astilla que la del mismo madero.

  3. Vladimir Posteado: 22 de Diciembre de 2012 a las 13:36

    Amigo.
    Yo estudié en colegios municipales.
    Liceo gratuito.
    Un centro de formación tecnica (con demasiadas carencias ,pero muy barato)
    Dos años en una universidad privada, donde no terminé la carrera.
    Muchos cursos de especialización técnica.
    Sin contacto, influencias, familia o redes de apoyo.
    Y sin embargo en estos 25 años de vida laboral tuve mucho más exito que varios de mis conocidos que si obtuvieron un título universitario.
    ¿Me hace falta una buena educación formal a estas alturas?
    No lo creo.
    ¿Mi vida hubiera sido distinta o mejor de haber salido de la Universidad de Chile?
    Totalmente.
    Y concuerdo con usted plenamente y trato que mi hijo de 18 años lo entienda de esa forma.

    He tenido exito aún con todas las limitantes que le he descrito, pero jamás alcanzaré el exito que habría tenido de haber salido de “La Chile”, lo sé.
    Pero tengo la esperanza de poder hacerselo entender a mi hijo y que el si lo obtenga.

  4. Antonio Posteado: 22 de Diciembre de 2012 a las 13:19

    Es verdad lo que dice el profesor, el número de universidades es muy alta para la realidad nacional. Sin embargo, cuando se habla de que tienen que haber más técnicos no tiene que ser porque no le alcanzó para la universidad. Son carreras distintas. Y no debiera ser que necesariamente un sueldo de un universitario sea mayor que el un técnico. En los países desarrollados las carreras universitarias están destinadas a satisfacer una necesidad intelectual por sobre lo laboral. En Chile hay una falta de técnicos especializados y muchas veces los ingenieros realizan trabajos de técnicos y no de la mejor forma.

  5. Marcelo Mendoza Posteado: 21 de Diciembre de 2012 a las 11:19

    Tenemos un marco legal espureo que permite la proliferacion de Universidades sin ningun tipo de regulacion academica. Se requiere una reforma educacional que establezca condiciones duras para crear universidades. Ademas, el esfuerzo principal debe centrarse en la calidad de la educacion tecnico profesional. Hoy tenemos una piramide invertida, con una base muy angosta de tecnicos y una enorme cuspide de profesionales cuyos titulos se desvalorizan. Se requieren incentivos del estado para invertir la piramide, y de los empresarios para reconocer e incentivar la formacion de tecnicos de calidad.

Visualizando 1-5 de 21
Comentario