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Estándar ISO gratuito para microempresas de software

Posteado a las 10 de Agosto de 2011 - 9:31 1 comentario
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Cecilia Bastarrica

Cecilia Bastarrica , profesora del Departamento de Ciencias de la Computación, FCFM, U. de Chile.

Tom DeMarco escribió un libro fundacional para la ingeniería de software como ciencia, donde estableció que los procesos de software deben medirse para poder controlarse[1]. Allí propuso toda una suerte de métricas útiles tanto para el proceso de desarrollo como para los productos de software desarrollados. Varias empresas de software tomaron este libro como un mapa de ruta del buen desarrollo de software y lo adoptaron como su biblia.

Más de dos décadas más tarde el propio DeMarco publicó un artículo prácticamente contradiciendo todo el valor de lo postulado en su libro[2]. Allí estableció que los únicos proyectos que requieren métricas y control férreo son aquellos que tienen intrínsecamente poco valor agregado. Los proyectos realmente buenos se pagan solos, sin necesidad de tanto control. Propone entonces que los jefes de proyecto se esfuercen más en elegir buenos proyectos que en gestionar adecuadamente malos proyectos.

Actualmente más del 90% de los desarrollos de software está en manos de microentidades (empresas o reparticiones dentro de una organización mayor) con menos de 20 empleados en total que hacen malabarismos para no quebrar. O sea, que en la mayor parte de los casos no pueden darse el lujo de elegir los proyectos que más les guste, o sólo los buenos, y tienen que hacer sencillamente todo aquello que se les presente. Pero tampoco pueden darse el lujo de gestionar mal sus proyectos porque tampoco tienen recursos en abundancia. Es más, en muchos casos les es imposible predecir qué tan bueno es un proyecto a priori.

Las normas ISO relativas al software son en general consideradas muy buenas. También son documentos complejos, largos, caros, difíciles de comprender e implantar, y por lo tanto naturalmente no aplicables a microentidades de software. Pero la aplicación de normas tiene asociada toda una serie de ventajas sobre todo en lo relativo a la gestión de proyectos. Es por eso que ISO ha desarrollado muy recientemente una nueva norma para microentidades: la ISO 29110[3], que aborda todos los inconvenientes.

Primeramente propone un proceso mínimo, con explicaciones breves y claras, y con ejemplos de cómo construir cada uno de los artefactos necesarios. También recomienda alternativas de herramientas de apoyo que pueden aplicarse para abordar cada una de las tareas propuestas. Y, muy fundamentalmente, es gratis; por primera vez existe una norma ISO que cualquier empresa u organización puede bajar y aplicar directamente.

Esta norma reconoce la existencia de dos procesos necesarios y paralelos en el desarrollo de software: un proceso de gestión de proyectos y un proceso de implementación del software. He aquí entonces una oportunidad barata y probada de abordar el desarrollo de software controladamente dado que el proceso de gestión ya incluye un manejo mínimo de métricas. Pero además estas métricas permiten hacer algunas predicciones acerca de cuáles proyectos son buenos y cuáles malos, y por lo tanto las pequeñas entidades tendrán más elementos de juicio para escoger buenos proyectos, siempre que sea posible.


[1] Tom DeMarco, Controlling Software Projects: Management, Measurement and Estimation, Yourdon Press, 1983.

[2] Tom DeMarco, Software Engineering: An Idea Whose Time Has Come and Gone? IEEE Software, July/August 2009, pp. 96, 95.

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