Por Tomás Barros, profesor jornada parcial del Depto. de Ciencias de la Computación, FCFM, U. de Chile; director y gerente de NIC Labs.
Es fundamental la cooperación de todos para lograr un cambio generalizado a IP versión 6, luego se podrá competir. Esta frase sintetiza la visión de los actores involucrados en el “Proyecto IP versión 6 para Chile”, que el pasado jueves 12 de agosto presentó sus planes de trabajo en el Seminario de Apertura que se realizó en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.
IP versión 6 es el nuevo protocolo de Internet que facilitará su crecimiento a futuro, y cuya causa y principales características deseo introducir en este artículo.
Internet es una red mundial que permite la interconexión entre todo tipo de dispositivos computarizados. Así, cuando navegamos en un sitio Web, por ejemplo en http://www.nic.cl, es nuestro computador quien se comunica con el servidor de NIC Chile y le solicita la información que se despliega en nuestro navegador.
Esta comunicación es posible gracias a un protocolo llamado IP (del inglés Internet Protocol) que mi computador y el servidor de NIC conocen y con el cual pueden “conversar”. Además, para poder encontrarse en Internet, tanto mi computador como el servidor de NIC poseen cada uno un identificador único llamado “dirección IP”.
Las direcciones IP juegan un rol fundamental en el funcionamiento de Internet. Todos los dispositivos, incluyendo computadores, routers, servidores, impresoras, teléfonos/fax IP, teléfonos celulares y en un futuro cercano automóviles y artefactos del hogar, deben tener una dirección IP única en el mundo. Esta dirección permite funcionalidades indispensables para el funcionamiento de Internet ya que: 1) determina quién participa en la red, al ser un identificador único, 2) determina dónde debe ser enviada la información, al ser el identificador de destino de ella, y 3) determina cómo hacer llegar la información, al utilizarse este identificador para construir vías de despacho (caminos) a ese destino.
La gran mayoría de Internet usa hoy la versión 4 del protocolo IP (IPv4). En IPv4 el espacio para anotar la dirección en los paquetes de información es de 32 bits, lo cual permite usar aproximadamente 4 mil millones (2³²) de direcciones distintas, lo que define, al menos teóricamente, el espacio completo de direcciones IPv4. Sin embargo, en la práctica el número es mucho más reducido ya que un tercio de ellas fueron asignadas antes de que se formalizara la reserva de direcciones (actualmente las direcciones deben solicitarse a organismos regionales encargados de tal misión) y otras están reservadas para propósitos especiales como redes privadas, direcciones multicast, y para uso futuro.
A pesar de la magnitud en la cantidad de direcciones posibles de IP versión 4, el crecimiento explosivo y sostenido de Internet en los últimos años ha gatillado una escasez notable de direcciones IP y una incertidumbre sobre la futura escalabilidad de Internet en sus términos actuales.
Se han tomado medidas para posponer el agotamiento, entre ellas una de las más conocidas fue la introducción en 1994 de una técnica conocida como Network Address Translation (NAT). Los NATs se instalan en los puntos de conexión de las redes locales con Internet y su función es traducir la dirección usada al interior de la red local a una dirección de Internet. Esto permite compartir un grupo de direcciones públicas de Internet con un grupo mucho más amplio de direcciones en la red local ya que usan direcciones privadas, es decir, direcciones que no son mundialmente únicas.
Sin embargo, la base de Internet y una de las principales razones de su éxito es que la inteligencia radica en los extremos (computadores, servidores, etc.) en vez de la misma red, dejando esta última lo más simple posible, maximizando su eficiencia y minimizando sus costos. NAT, por su parte, requiere introducir inteligencia en la red propiamente tal rompiendo este principio. Los problemas comúnmente asociados con el uso de NATs incluyen aumento en la complejidad de las redes, crear asimetrías entre clientes y servidores, complican el aprovisionamiento de servicios públicos en una red local, e interfieren fuertemente en las redes Peer-to-Peer.
La solución definitiva al agotamiento de direcciones IP versión 4 vendría con la introducción de una nueva versión del protocolo, IP versión 6 o simplemente IPv6, que aumenta a cifras astronómicas las direcciones disponibles (aproximadamente 667.000 trillones de direcciones por metro cuadrado en la tierra) e incorpora una serie de mejoras en base a la experiencia observada en el uso de la red actual.
Además del aumento de direcciones, IP versión 6 ofrece otras ventajas, incluyendo una reducción considerable de costos de la red al mejorar la eficiencia, la seguridad y la introducción de nuevas capacidades que facilitan el desarrollo de nuevos servicios.
Desafortunadamente, IPv6 no es compatible con IPv4, por lo que tendremos que coexistir durante un tiempo indeterminado con ambos protocolos. En esta coexistencia, todos los dispositivos que participan en la red, al igual que los componentes de la red misma, son capaces de utilizar ambos protocolos, lo que se conoce como “dual-stack”.
Un desafío mayor es que, dado que es imposible coordinar a todo el mundo para una adopción simultánea, la adopción de IP versión 6 ha ido desarrollando “islas”, donde redes locales o nacionales lo han adoptado, pero requieren túneles para verse entre ellas.
El otro gran desafío, es que mientras IP versión 6 no haya sido masivamente adoptado, el contenido de Internet estará mayoritariamente sobre IPv4 y, por lo tanto, quienes tengan conectividad IPv6 pero no IPv4 tendrán acceso limitado. He aquí la principal razón de la necesidad de “dual-stack”.
Por lo anterior, para adoptar IP versión 6 paulatinamente, de forma correcta y coordinada, y evitando un cambio traumático, es que hemos creado el “Proyecto IPv6 para Chile” que presentamos en el seminario del pasado 12 de agosto. Se trata de una iniciativa público-privada que busca una migración planificada de las redes nacionales a la nueva versión del protocolo IPv6. Éste es desarrollado por la Fundación para la Transferencia Tecnológica y liderado por NIC Chile Research Labs, bajo el soporte de la Subsecretaría de Telecomunicaciones y el apoyo de InnovaChile de Corfo. Participan de este proyecto Claro, Entel, Movistar, Telmex, VTR, Cisco, Duam y la División de Informática del Ministerio del Interior.

El blog Bits, Ciencia y Sociedad de la sección de Tecnología de Terra es un espacio donde académicos del Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Chile hablarán de la Tecnología y su impacto político y social en nuestro país.