Por José M. Piquer, profesor del Departamento de Cs. de la Computación y senador Académico, U. de Chile.
En Europa ha aparecido en los últimos años un movimiento político interesante para los internautas: el Partido Pirata. Como el nombre lo indica, su base se fundamenta en el derecho básico de los ciudadanos de copiar todos los contenidos digitales todas las veces que quieran y en forma gratuita. Los argumentos son muy interesantes: que las tecnologías modernas han cambiado la realidad, por lo que las leyes antiguas de propiedad intelectual no se aplican; que el espacio en Internet no existe así que no somos vecinos sino co-habitantes del mismo lugar, y que el ciberespacio es público y le pertenece a las personas, por lo que ningún gobierno ni empresa puede apoderarse de él.
Pese a que detrás del discurso hay una intención obvia (piratear todos los contenidos con impunidad legal), creo que el tema amerita una discusión y reflexión más profundas. En efecto, en el mundo físico la distribución de un bien es un tema complejo y caro, y amerita tener expertos que actúan de intermediarios entre los creadores y sus consumidores. Los sellos editoriales y musicales, por ejemplo, no sólo tienen que preocuparse de elegir a los buenos artistas sino de ayudarlos a llegar a su público, que era lo más difícil en la era pre Internet, pero hoy esa es la parte fácil puesto que todos estamos a milisegundos de distancia unos de otros. En un mundo donde la distribución es gratuita e inmediata, ¿qué sentido tienen los distribuidores?
Definitivamente, la ley de propiedad intelectual, las patentes y los derechos de autor luchan actualmente contra un medio que los dejó obsoletos. Forzar a la gente a pagar cada vez que hacen una copia de un contenido que ya pagaron es obviamente injusto. Piensen en la cantidad de veces que han pagado la misma canción si la compraron en vinilo, cassette, CD y finalmente recomprarla cada vez que ese CD murió por razones físicas. ¿Tiene sentido ahora pagarla cada vez que copiamos el MP3 de un computador a otro?
Los partidos piratas ponen el tema sobre la mesa: debemos revisar completamente la ley de propiedad intelectual o estamos pagando al intermediario equivocado. Debemos buscar modelos de negocios que permitan que el dinero fluya directamente al creador, permitiendo a su vez que los contenidos se paguen una sola vez y luego podamos copiarlos infinitas veces. Esta discusión es urgente y realmente válida, Internet ha cambiado radicalmente la realidad, y no podemos actuar como si eso nunca hubiese pasado. Habrá negocios que morirán, otros que sufrirán mutaciones mayores y muchos otros nuevos que se crearán. El hecho que los sellos y editoriales sean una industria poderosa hoy en día no los hace inamovibles y no tiene mucho sentido gastar esfuerzo y leyes en defenderlos. A los que hay que defender es a los creadores y a sus seguidores, porque la sociedad necesita su propia cultura para desarrollar su identidad.
Es justamente para la sociedad, la cultura, los creadores y sus seguidores que Internet presenta una oportunidad única de difusión, distribución y comunicación perfecta, como nunca antes existió. Ojalá los partidos piratas se muevan, se desarrollen y nos permitan discutir estos temas en forma abierta y creativa.
Más información en: http://wm.terra.cl/wikipedia/Partido_Pirata

El blog Bits, Ciencia y Sociedad de la sección de Tecnología de Terra es un espacio donde académicos del Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Chile hablarán de la Tecnología y su impacto político y social en nuestro país.