Tecnología

ene
28

Ciencia y Tecnología: las propuestas del próximo gobierno

Posteado a las 28 de Enero de 2010 - 17:48 1 comentario
Envía tu comentario
X

* Campos obligatorios

  1. Digita los número de la imagen y haz clic en el botón Enviar

  2. AVISO: Los comentarios son responsabilidad de sus autores y no representan la opinión de Terra. Está prohibido incluir comentarios que violen la ley, la moral, las buenas costumbres y derechos de terceros. Terra podrá retirar, sin previo aviso, comentarios que no respeten los criterios impuestos en este aviso o que estén fuera del tema de la noticia comentada.

Tomas Barros

Por Tomás Barros, profesor jornada parcial del Depto. de Ciencias de la Computación, FCFM, U. de Chile; director Ejecutivo de NIC Labs

Con el triunfo de Sebastían Piñera emerge un nuevo escenario que no veíamos desde la época del 50, en el que la centro-derecha asume el poder ejecutivo de forma democrática. Considerando que en esos años no existía Internet, ni computadores ni acceso a la información global, me parece interesante analizar lo que podríamos esperar en Ciencia y Tecnología en este próximo gobierno. Para esto me he basado en las propuestas descritas en el Programa de Piñera expuesto en su campaña (http://www.pinera2010.cl).

En términos macros, el documento proponer agregar valor a nuestros productos de exportación mediante el desarrollo de la ciencia y la introducción de tecnologías más eficientes. Aumentar entonces la inversión en Ciencia y Tecnología actual, equivalente al 0,7% del PIB, a 1,2% en 2014 y sentar las bases para conseguir un nivel de inversión de 2,4% para 2018. Para alcanzar estas metas el Programa se concentra en 4 medidas más específicas: 1) aumentar los fondos públicos de investigación y simplificar la ley de incentivo tributario; 2) desarrollar el capital humano aumentando las becas; 3) la construcción de redes nacionales e internacionales; 4) y fomento a la innovación, exportación de servicios, desregulación y creación de una institución de derecho privado para apoyar intermediarios y brokers tecnológicos.
Simplificar la ley de incentivo tributario me parece muy positivo, en particular eliminar la doble necesidad de validar ante CORFO, tanto a la institución que investigará como a cada uno de los proyectos que realice. El aporte a una institución acreditada por CORFO debiese en sí bastar para beneficiarse del incentivo tributario, eliminando la acreditación por proyectos. La subsistencia en base a proyectos impide hacer contrataciones,  inversiones a largo plazo, retener los talentos y atenta contra el desarrollo científico en sí, cuyos resultados a veces tardan décadas en realizarse.

La construcción de redes nacionales e internacionales me parece clave.  Entiendo esto como la continuación y fortalecimiento de los fondos Basal por parte de Conicyt y de la atracción de centros de excelencia en el caso de CORFO. Más difuso me parece el aumento de becas ¿se refiere a nacionales o internacionales? De todos modos, creo que es el momento de potenciar los doctorados nacionales. Existen varios programas chilenos de calidad que merecen obtener más y mejores becas. Asimismo, como medida básica, el incremento de becas debe necesariamente ir acompañado de un aumento proporcional de los fondos para Fondecyt de Iniciación, ¿será posible aspirar a que todo nuevo doctor que ejerce en Chile reciba automáticamente, por una única vez, un Fondecyt de Iniciación?

 

Pero lo que definitivamente me preocupa, y que está relacionado con el incremento de fondos públicos de investigación, es si el aumento de becas, para estudiar en el extranjero, conlleva un plan estructural; me refiero al retorno a Chile de investigadores recién formados y las oportunidades que aquí encuentren. Aumentar el interés de volver al país debe ser otro de los objetivos estratégicos del programa Becas Chile; generar puestos de trabajo para recursos humanos de nivel mundial y bien remunerados, atraer extranjeros de primer nivel a formar grupos de investigación exitosos, innovadores y activos internacionalmente. Sino logramos ese objetivo en vano forzaremos su retorno.

La creación de una institución de derecho privada, la focalización sobre sevicios y productos de exportación, la desregulación y otras medidas propuestas hacen pensar que las políticas en Ciencia y Tecnología tenderán a ser evaluadas en función de su impacto económico en el desarrollo del país. Lo anterior puede ser adecuado en el escenario actual. Pero no debe ser, en ningún caso, a costa de disminuir los fondos y esfuerzos destinados a la ciencia básica que se mide exclusivamente en función de su calidad (impacto internacional). Esta última responde a tiempos y objetivos distintos. Su principal beneficiado es el país y debe contar con una inversión hecha desde el Estado, con el 1,2% del PIB propuesto. Pero de esa cifra ¿cuánto corresponde a financiamiento estatal y cuánto a privado? Por otra parte la ciencia y sus científicos deben estar al servicio de la ciudadanía ¿Por qué no crear fondos de investigación y centros con científicos de primer nivel abocados a las preocupaciones que enfrenta la ciudadanía?, por ejemplo, materia de seguridad ciudadana, transporte, medio ambiente, etc. Existen algunos buenos ejemplos en medicina y educación que se pueden revisar.
En los aspectos más tecnológicos, en particular telecomunicaciones, el Programa propone separar los roles normativos y fiscalizadores de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, otorgando el primero al Ministerio de Economía y el segundo a una nueva superintendencia. Este doble rol de promotor y fiscalizador ha sido constantemente un obstáculo. Ojalá esta medida pueda convertirse en una realidad. Así también celebro la propuesta de generar condiciones que incentiven la interconectividad de las redes convencionales con las redes IP; clara tendencia internacional que permite no sólo reducir costos, sino que aumenta la competencia y amplía considerablemente las posibilidades de aplicaciones y servicios. Pero es clave que la implementación de ambas medidas estén lideradas por personas de perfil técnico, que entiendan cabalmente la tecnología.
Para terminar el Programa propone redefinir el Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones con el fin de reducir la brecha digital, permitiendo acceder a los servicios integrados a los sectores que hoy no los tienen (sectores socio económicos bajos y rurales). Es tentador caer en la simpleza de asignar subsidios que, aunque estén destinados a la demanda, finalmente recaigan sobre las empresas dominantes, reduciendo así los incentivos para que mejoren sus servicios y desarrollen productos alcanzables por dichos sectores. Preferiría utilizar esos fondos para bajar las barreras y aumentar la competencia, por ejemplo, separar la empresa de infraestructura (cable, fibra, etc.) de la de servicio (Internet, teléfono, etc.), crear micro proveedores de Internet de barrio u otras medidas que debiesen ser analizadas en un comité mixto empresa/academia/gobierno. De todas maneras esto también requiere un plan integral con generación de contenido útil a las personas, potenciando, entre otros, a: www.educarchile.cl.

Es interesante destacar que varias de estas propuestas son comunes a los candidatos que pasaron a la segunda vuelta de la elección, por lo que tengo la esperanza de que existirán los acuerdos políticos necesarios para llevarlas a cabo. Aunque debemos estar atentos a que se hagan de forma correcta. Hay una visión común de que el desarrollo de la Ciencia y Tecnología es la mejor vía para alcanzar el desarrollo de manera sustentable.

 

(*) Esta Columna representa el pensamiento de su autor y no necesariamente el de NIC Labs o del Departamento de Ciencias de la Computación, o de sus integrantes.

 

Tags: